domingo, 23 de febrero de 2014

PACTO JUDA-BENJAMIN

El Pacto Judá-Benjamín


LAS PRIMERAS LUCES.
Las primeras luces del pacto Judá Benjamín se encuentran en el libro de Génesis, donde se anuncia proféticamente como se desarrollaran los hechos en cuanto a la relación de estas tribus, a partir del acto de protección del  propio patriarca Judá (de quien se toma el  nombre) con su hermano Benjamín. Y que por esta razón es que su padre Jacob, ve en él, al más adecuado para darle la bendición principal del capítulo 49, que no es más que un eco de la bendición que recibió de su padre Isaac (ver Gn 27:29)

  Génesis 43:9.
  Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable para siempre;

Judá acepta la responsabilidad frente a Jacob, la seguridad de su hermano esta en sus manos, y la seriedad de su juramento se ve reflejada en el capítulo 44.
Génesis 44:32.
  Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre;                                            
 Te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.
  Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.

Este acto marcará la tendencia de la tribu de Judá por toda la historia de Israel, guardando siempre de su parte el pacto con Benjamín (no siendo así de parte de los benjamitas).
Es el capítulo 33 de Deuteronomio quien nos muestra las  bendiciones del legislador Moisés antes de morir. Específico es el verso 12 que es tocante a la tribu de Benjamín.
            Deuteronomio 33:12
12A Benjamín dijo:
            El amado del (Eterno) habitará confiado
            cerca de él;
            lo cubrirá siempre,
            y entre sus hombros morará.
Será así entonces que en la repartición de la tierra prometida se cumplirá esta bendición profética.
            Josué 18:11
11 Y se sacó la suerte de la tribu de lo hijos de Benjamín conforme a sus familias; y el territorio adjudicado a ella quedo entre los hijos de Judá y los hijos de José.
Aquí ya se desprende la visión de Moisés sobre las tribus de Judá y Benjamín. Las intenciones de quiebre fueron frecuentes; pero estas siempre  partieron por algunos actores de la tribu de Benjamín.
A nivel de pueblos, una de las tentativas de rompimiento y la más dolorosa se encuentra escrita en el libro de lo Jueces en los capítulos 19, 20 y 21; dado que esta historia pudo haber puesto en peligro todo el plan a futuro para el hombre.
·         El Capítulo 19; nos cuenta de una atrocidad perpetrada en contra de una concubina propiedad de un Levita.
·         El Capítulo 20; es la Guerra contra Benjamín debido a este mal y casi exterminio de esta.
·         El Capítulo 21; nos habla de la reparación del mal y forma de otorgarles mujeres, para que la tribu de Benjamín se procreará y con esto no desapareciera de Israel.
Aquí se marca el principio de la intervención maligna sobre el plan divino que proveería la salvación tanto a judíos como a gentiles.


David y Jonatán
El canto de las mujeres en el tiempo de David y Saúl que profetizaron; son herencia de aquellas secuestradas y luego reclamadas como esposas legales a sus padres, las hijas de Silo, que cantaban en corros las bondades del Altísimo:
Jueces 21:21
21 y estad atentos; y cuando veáis salir a las hijas de Silo a bailar en corros, salid de las viñas, y arrebatad cada uno mujer para sí de las hijas de Silo, e idos a tierra de Benjamín.
Así dando cumplimiento a la profecía de Jacob sobreBenjamín es lobo arrebatador;…( Génesis 49:27) 

Transcurrieron los años, Samuel gobernaba Israel y fue así como en un momento el pueblo viendo anciano al profeta y a sus hijos que no caminaban como él, pidieron rey como las demás naciones.
I Samuel 8:1-5
1 Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel.
2 Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba.
3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.
4 Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel,
5 y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.
Es así como es elegido Saúl de la tribu de Benjamín.
I Samuel 10:1
10 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido (El Eterno) por príncipe sobre su pueblo Israel?
Sin embargo pronto Saúl daría a conocer su verdadero corazón, un corazón descarriado por el poder puesto en sus manos.
Entonces por la separación del Espíritu de Dios de Saúl se presentará ante Samuel al nuevo ungido, al pastorcillo David.


I Samuel 16:14
14 El Espíritu (del Eterno) se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu de parte (del Eterno).
I Samuel 16:18
18 Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y (El Eterno) está con él.
Este será el principio de la “amistad” entre Saúl y David; la que sería poco duradera. Pero es también el momento en que Jonatán hace su aparición en esta circunstancia.
I Samuel 18:1 B
“… el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amo Jonatán como a si mismo”.
            I Samuel 18:3-4:
            3 E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como así mismo.
4 Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte.
Esto nos mostrará el camino que deberá recorrer este pacto. El quiebre entre ungidos se producirá a partir del capítulo 18 de I Samuel.
I Samuel 18:6-9
6 Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música.
7 Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían:
                        Saúl hirió a sus miles,
                        Y David a sus diez miles.
8 Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagrado este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta mas que el reino”.
9 Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David”.
Este capítulo 18 nos mostrará los dos primeros intentos de Saúl para asesinar a David.
En el capítulo 19, intentará involucrar a su hijo Jonatán para dar muerte a David, es la gran lucha interior de Jonatán, la demanda de su progenitor y el amor que siente por David; pero la suerte está echada, Saúl lo quiere muerto. Las huidas serán constantes, prácticamente no hay reposo seguro, la maquinaria del reino juega en su contra; sólo Dios mueve a algunos incondicionales para su supervivencia. Saúl no dudará en matar a los sacerdotes de Nob, que le proveen el pan sagrado. La cueva de Adulan será su refugio, para muchos David casi no parecía un ungido para ser rey; por sus constantes huídas, por la persecución a  su padre y hermanos que también deben refugiarse en la cueva de Adulan (la persecución a comenzado a nivel familiar).
Los afligidos de espíritu, endeudados se la jugaron con David; porque la esperanza de su reino esta en sus corazones ya que saben que es un hombre justo. Sólo Jonatán guardaría el pacto que tendrá grandes consecuencias para el ser humano.
            I Samuel 23:16-18
16 Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios.
17 Y le dijo: No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aún Saúl mi padre así lo sabe.
18 Y ambos hicieron pacto delante (del Eterno); y David se quedó en Hores, y Jonatán se volvió a su casa.
El perdón hacia Saúl será consistente en el futuro rey de Israel. Es entonces que jurará a éste sin reproche alguno, ¡que nobleza!.
I Samuel 24:20-22
20 Y  ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable,
21 júrame, pues, ahora por (El Eterno), que no destruirás mi descendencia después de mi, ni borrarás mi nombre de la casa de mi padre.
22 Entonces David juró a Saúl. Y se fue Saúl a su casa, y David y sus hombres al lugar fuerte.
Todo está enlazado pacto y juramento, todo está atado por siempre.
I Samuel 20:15
15 y no apartarás tu misericordia de mi casa para siempre. Cuando (El Eterno) haya cortado uno por uno los enemigos de David de la tierra, no dejes que el nombre de Jonatán sea quitado de la casa de David.
I Samuel 20:42;
42 Y Jonatán dijo a David: Vete en paz; porque ambos hemos jurado por el nombre del (Eterno), diciendo: (El Eterno) esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre. Y él se levantó y se fue; y Jonatán entró en la ciudad.
¡Que tremenda lealtad! Un pacto para siempre, sólo los que lo vieron en el tiempo comprendieron el valor de este.
AMÉN.
Las características futuras del cumplimiento del pacto y sus quiebres las veremos en esta etapa siendo David ya rey.
Mefi-boset hijo de Jonatán
En el capítulo 9 de II de Samuel hallaremos la misericordia del rey hacia un descendiente directo de Jonatán.
En el capítulo 16 versículo 3 de II Samuel hallaremos la deserción de Mefi-boset.
II Samuel 16:3
3 Y dijo el rey: ¿Dónde esta el hijo de tu señor? Y Siba respondió al rey: He aquí el se ha quedado en Jerusalén, porque ha dicho: Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre.
En el capítulo 21 versículo 7 de II de Samuel, tenemos el perdón del rey al hijo de Jonatán.
II Samuel 21:7
7 Y perdonó el rey a Mefi-boset hijo de Jonatán, hijo de Saúl, por el juramento del (Eterno) que hubo entre ellos, entre David y Jonatán hijo de Saúl.
Las Maldiciones de Simei
            II Samuel 16:5
5 Y vino el rey David hasta Bahurim; y he aquí salía uno de la familia de la casa de Saúl, el cual se llamaba Simei hijo de Gera; y salía maldiciendo.
6 y arrojando piedras contra David, y contra todos los siervos del rey David; y todo el pueblo y todos los hombres valientes estaban a su derecha y a su izquierda.
7 Y decía Simei, maldiciéndole: ¡Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso!
8 (El Eterno) te ha dado el pago de toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del cual tú has reinado, y (El Eterno) ha entregado el reino en mano de tú hijo Absalón; y hete aquí sorprendido en tu maldad, porque eres hombre sanguinario.



El intento de Abisai hijo de Sarvia
            II Samuel 16:9
9 Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: ¿Por qué maldice este perro muerto a mi señor el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le quitaré la cabeza.
El Pacto cueste lo que cueste
II Samuel 16:10-12
10 Y el rey respondió: ¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Si el así maldice, es porque (El Eterno) le ha dicho que maldiga a David. ¿Quién, pues, le dirá: ¿Por qué lo haces así?
11 Y dijo David a Abisai y a todos sus siervos: He aquí, mi hijo que ha salido de mi entrañas, acecha mi vida; ¿cuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, pues (El Eterno) se lo ha dicho.
12 Quizá mirará (El Eterno) mi aflicción, y me dará (El Eterno) bien por sus maldiciones de hoy.
 Es el representante de Judá es el que mantendrá siempre el pacto sin variación alguna, y lo contrario a Benjamín como se explica en ele principio de este documento.
                                      Roboam hijo de Salomón
Después del reinado de  Salomón hijo de David asciende al trono Roboam hijo de Salomón, con quien se producirá la ruptura del reino. Para comprender el fondo contextual debe leerse el cap. 10 de 2 de Crónicas, o su símil  1 de  Reyes 12. Es conocida la historia de la venida de una delegación de prominentes en la búsqueda de aminorar los cargos impositivos dictados por Salomón, y aunque ese es el gatillante no es el fondo del asunto; sino el decreto que ellos mismos sellarían con sus palabras. Además que es un asunto que está siendo movido por Dios mismo.
                                   El decreto de disolución del reino
     II Crónicas 10:16
     “… ¿Qué parte tenemos nosotros con David?
     No tenemos herencia en el hijo de Isaí.
    ¡Israel, cada uno a sus tiendas! ¡David, mira ahora por tu casa! Así se fue todo                    Israel a sus tiendas”.
 Es entonces que Roboam tratará por vía de la fuerza reunificar el reino,  reúne de la casa de Judá y Benjamín a ciento ochenta mil hombres con el fin de pelear con el resto de las tribus, y tomar el control de país…
            II Crónicas 11:2-4
           2 Mas vino palabra (del Eterno) a Semaías varón de Dios, diciendo:
           3 Habla a Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, y a todos los israelitas en Judá y Benjamín, diciéndoles:
4 Así ha dicho (El Eterno): No subáis, ni peléis contra vuestros hermanos; vuélvase cada uno a su casa, porque yo he hecho esto. Y ellos oyeron la palabra del (Eterno) y se volvieron, y no fueron contra Jeroboam.
Si es cierto que el reino se dividió; no es menos cierto, que la unidad de Judá y Benjamín se consolidó fuertemente, provocando bendición también para aquellos israelitas y levitas que permanecieron fieles a la casa de David.
            II Crónicas 11:14-16
14 Porque lo levitas dejaban sus ejidos y sus posesiones, y venían a Judá y a Jerusalén; pues Jeroboam y sus hijos los excluyeron del ministerio de (El Eterno).
15 Y él designo sus propios sacerdotes para los lugares altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho.
16 Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar al (Eterno) Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a (El Eterno), el Dios de sus padres.     

Mardoqueo y Ester

Ester la doncella nos mostrará como el Eterno salvará a su pueblo de una muerte segura y para esto una vez más, será un Benjamita quien será usado para este propósito.

            Ester 2:5-7
5 Habrá en Susa residencia real un varón judío cuyo nombre era Mardoqueo hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, del linaje de Benjamín;
6 el cual había sido transportado de Jerusalén con los cautivos que fueron llevados con Jeconías rey de Judá, a quien hizo transportar Nabucodonosor rey de Babilonia.
7 Y había criado a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, porque era huérfana; y la joven era de hermosa figura y de buen parecer. Cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la adoptó como hija suya.
Se debe leer el libro completo de Ester para entender los alcances de la bendición que significó para el pueblo judío lo obrado por estos dos benjamitas (Mardoqueo y Ester).

En el Retorno
Serán Esdras y Nehemías que en el retorno a la Tierra Santa deberán conducir el destino de las dos tribus protagonistas Judá y Benjamín
Cuando se produce el retorno bajo el Imperio Medo-Persa del pueblo judío, hacen su aparición los profetas Zacarías y Hageo que son los dos olivos para ese tiempo mediático; que se encuentran consagrados en el libro de Esdras.
Esdras 5:1
1 Profetizaron Hageo y Zacarías hijo de Iddo, ambos profetas, a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén en el nombre del Dios de Israel quien estaba sobre ellos.
Se produce el paralelo en el capítulo 11 de Apocalipsis sobre los dos testigos, para acreditar que se trata de profetas en sí.

            Apocalipsis 11:4
4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.
Vemos que el concepto vertido en el capítulo 11 de Apocalipsis, nos da la luz sobre Zacarías 4 que se trata de dos profetas.
Apocalipsis 11:10
10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra.
El alcance que se hace sobre este punto, es para que comprendamos la unidad plenamente existente de las dos tribus protagonistas, Judá y Benjamín. Por eso es importantísimo leer Ester, Esdras, Nehemías, Hageo y Zacarías; ya que estos nos darán cabal información sobre el criterio de nación después del regreso desde el cautiverio.
El impactante capítulo 14 de Zacarías necesita un análisis aparte; ya que nos da luces tremendas sobre el papel benjamita en el plan de salvación.

“... Desde la puerta de Benjamín…”
“Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; y ésta será enaltecida, y habitada en su lugar desde la puerta de Benjamín…”
Si ustedes se fijan una vez que es tomada y recuperada la Santa Ciudad en el tiempo escatológico, que se cruza en el tiempo cronológico con lo acontecido en el 70 D.C; la toma por parte de Vespasiano y su hijo Tito de Jerusalén. Sin embargo la irrupción del Sub-Mesías Pablo, es antes; ya que las profecías en muchos casos no tienen orden cronológico; sino que son visiones cortadas, que sólo pueden responder al neutro “…en aquel día”.
            Zacarías 14:7
            “Será un día, el cual es conocido del (Eterno)…”.
Mateo 24:36
36 Pero el día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de lo cielos, sino sólo mi Padre.
Marcos 13:32
“…ni el Hijo, sino el Padre”.
Si hay algo que está limitado al conocimiento de todo ser creado, es aquel día.
Es por ello que para tener un ordenamiento, debemos guiarnos por los ya ocurridos o acaecidos; en este caso es a partir de la aparición y ministerio del Santo Mesías Nuestro Señor Jesús de Bendita Memoria.
Así es como podemos ir armando el rompecabezas profético de los otros acontecimientos ocurridos.
Si bien es cierto que la tangibilidad histórica a sido una trampa para las “interpretaciones” de muchos. Desde que se decreta en Zacarías 14:10, que el enaltecimiento de Jerusalén tiene lugar a partir de la autoridad que representa la puerta de Benjamín; es indudable que es necesario verlo a partir del Pacto Judá-Benjamín.
Desde ahí veremos que son involucradas las demás naciones en juicio; y sin duda alguna es el Benjamita Pablo quien establece los principios escatológicos que hoy creemos. Reconocido aún como autoridad por el hermano Pedro, Apóstol de la Circuncisión.
            II Pedro 3:15-16
15 Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito,
16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.
Así que sin duda alguna, es a partir de Pablo que hayamos explicación a lo escatológico y la salvación para los gentiles “…Desde la puerta de Benjamín”.
            Zacarías 14:12-21
12 Y esta será la plaga con que herirá (El Eterno) a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les deshará en su boca.
13 Y acontecerá en aquel día que habrá entre ellos gran pánico enviado por (El Eterno); y trabará cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero.
14 Y Judá también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas de todas las naciones de alrededor: oro y plata, y ropas de vestir, en gran abundancia.
15 Así también será la plaga de los caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y de todas las bestias que estuvieren en aquellos campamentos.
16 Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a (El Eterno) de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.
17 Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, (El Eterno) de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.
18 Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que (El Eterno) herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos.
19 Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos.
20 En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A (EL ETERNO); y las ollas de la casa de (El Eterno) serán como los tazones del altar.
21 Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a (El Eterno) de los ejércitos; y todos los que sacrificaren vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá en aquel día más mercader en la casa de (El Eterno) de los ejércitos.  
Si nos atenemos a esta escritura de Zacarías del capítulo 14 versículo12 al 21; se asienta la apertura de los juicios sobre el resto de las naciones y la posibilidad a los gentiles de asistir a la fiesta de los Tabernáculos que bajo esta sintonía profética es la aparición del benjamita superior.
                         “… y en sus alas traerá salvación…”
Será también Malaquías (mensajero) quien nos describirá el advenimiento del Eterno con especial fuerza.
            Malaquías 4:2
2 Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en SUS ALAS traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.
Mateo 5:45
45 para que seáis hijos de vuestro Padre Eterno que está en los cielos, que hace salir SU SOL sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
En el primer texto debe resaltarse el aspecto de las ALAS; una palabra plural, una dualidad necesaria en todo el lenguaje
            Mateo 18:19
19… si DOS de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pudieren, les será hecho por el Eterno que está en los cielos.
En cada acción hallada en las Escrituras; sea juicio, bien o falsedad, sólo será aprobada por Dios si está en manos de dos.
Este texto de Malaquías es plenamente visto por Juan en Apocalipsis 12 donde se ve esta mujer vestida de SOL.
            Apocalipsis 12:14
14 Y se le dieron a la mujer las DOS ALAS de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.
Las dos fuerzas testimoniales adscritas, y únicas son la salvación que nace del varón de Judá, Nuestro Señor Jesucristo, y de aquel que fue llamado desde el cielo por éste mismo, Nuestro Hermano Pablo. Estos  dos pueblos identificados en los dos testigos son los que construyen las ALAS para la salvación, que son la herramienta perfecta tanto para judíos, como para gentiles.
            Romanos 15:8
8 Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a lo padres,
Y sobre él mismo escribe Pablo,
            Romanos 15:15-16
15 Mas os he escrito, hermano, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada
16 para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
Aquí la palabra traducida “ministro”, en el original es un hebraísmo único en las cartas del Sub-Mesías, que significa Sacerdote-Sacrificador, en pocas palabras Pablo es quien nos presenta como ofrenda antes Dios, agradable y santificada por el Espíritu Santo.
            II Timoteo 1:11
            “… del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles”.


La Profecía Controversial
            Mateo 2:17-18
            17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo:
            18         Voz fue oída en Ramá,
                        Grande lamentación, lloro y gemido;
                        Raquel que llora a sus hijos,
                        Y no quiso ser consolada, porque perecieron.
Hace algunos años atrás, se oyó a un judío anti-cristianos (en un documental) hablar sobre este texto de Mateo; y dijo lo siguiente:
“Es que el cristianismo quiere poner con este texto a Jesús al nivel de Moisés en su nacimiento, con la muerte de los infantes; esto es un intento inapropiado por parte de la religión cristiana de legitimar a Jesús con Moisés”.
La verdad es que esto no es así, porque que Jesús es superior a Moisés.
            Hebreos 3:5-6
5 Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir;
6 pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.

Pero para comprender el punto en sí, debemos considerar lo siguiente:
Raquel tuvo dos hijos, José y Benjamín, estos especialmente amados de su padre Jacob. Desde ahí entendemos el plural “…sus hijos”.
Jeremías cuando instala esta profecía, es un llanto mediático ya que él está inserto en el reino de Judá. Pero al decir “hijos”, también lo hace por el resto de la tribu de José que son dispersados por Asiria.
Aunque el está declarando en su momento la muerte de muchos benjamitas junto a Judá en la posterior transmigración hecha por los babilonios, con Nabucodonosor.
Ahora dada esta explicación, al ser insertada como una profecía futura queda sólo en el uso de Dios; ya que cuando Herodes ordenó la matanza de los niños, en su mayoría fueron benjamitas, recordemos que ambas tribus habitaban el mismo territorio
Sin duda alguna Mateo se siente cercano al profeta Jeremías por ser benjamita, Mateo dualiza el mensaje de ambos profetas que están vinculados a la tribu de Benjamín (Jeremías y Zacarías) aunque no son contemporáneos, aquí existe un cruce profético en el tiempo (explicación en el escrito las dos casas).
Esta es la explicación; el llanto de Raquel se oyó una vez más por los niños benjamitas para la preservación del Pacto Judá-Benjamín. No es otra la razón sino como esta tribu contribuyó a su realización hasta la consecución del propósito salvífico.
Mateo en su genealogía resalta el valor a través de David, para (valorar) la descendencia real de Jesucristo, afianzado en el Pacto Davídico.
Resolviendo el final a partir del regreso desde Babilonia y donde surge la unidad plena entre las dos tribus.


FIN PARTE I
PROXIMÁ PARTE: EL SUB-MESÍAS PABLO,

LLAMAMIENTO Y CULMINACIÓN.