La
Expansión.
Génesis 1:26
“Entonces dijo
Elohim: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y
señoree…”
Este principio de creación que comienza aquí con los
cuatro seres vivientes, siendo estos el gen de la creación misma; compartiendo
con el hombre su imagen y semejanza, dando a este el señorío de su creación.
Es así que cada día de la creación, termina con la
revisión del Eterno, y su mirada a cada una de estas etapas.
“Y vio Dios que la luz era buena…” (1:4)
“Y vio Dios que era
bueno…” (1:10)
“Y vio Dios que era bueno…” (1:12)
“Y vio Dios que era
bueno…” (1:18)
“Y vio Dios que era
bueno…” (1:21)
“Y vio Dios todo lo
que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la
mañana el día sexto.” (1:31)
¿Es que acaso el Dios creador, tiene necesidad de auto-supervisarse?
Es claro que no, solo está manifestando su satisfacción, de las órdenes
ejecutadas por los cuatro seres vivientes.
Podemos así entender que cuando, dice en Génesis 1:2
“…y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”
La carroza con el trono de la creación (El Creador), o sea, “El que está sentado en el trono” (Ap. 4:2) moviéndose con sus agentes creadores (4 seres vivientes) para darle orden y vida a una tierra desordenada y vacía.
Podemos ver
entonces, que cuando habla de Espíritu de Dios que se movía sobre las aguas
está hablando de su movilización. (El trono)
En la descripción de Ezequiel 1 sobre la gloria del
Eterno, en especial en los versos 12 y 20, vemos esta situación:
“Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el
espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se
volvían.”
“Hacia donde el
espíritu les movía que anduviesen, andaban; hacia donde les movía el
espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos;
porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.”
Sin embargo el verso 22 es muy decidor en cuanto a su
relación con el Creador, como agentes ejecutantes de sus obras Ezequiel le
llama Expansión.
“Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.”(1:22)
“…se oía
una voz de arriba de la expansión...” (1:25b)
Génesis 1:6
“Luego
dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de
las aguas…”
Génesis 1:7
“E hizo
Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión,
de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.”
Dios no dio órdenes de creación, desde un lejano
cielo, sino que el bajo con su Expansión y trono para dirigir la Creación de la
Tierra y su cielo.
Ezequiel lo ve desde la
tierra hacia arriba.
Este mismo sentado es el que desciende en el cap. 11
de Génesis para
confundir
a los osados
constructores de la torre
de Babel, una
vez mas lo vemos en su interacción pluritativa con los cuatro seres vivientes.
Génesis 11:7
“Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.”
Si esto no le dice nada, veamos en
Apocalipsis 5:9
“y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación…”
Aquí Juan no tiene problema para
transmitirnos el cantico nuevo que oye de los cuatro seres vivientes y los
veinticuatro ancianos. El tema en si, es que, vez que hay un cantico nuevo,
están presentes estos seres vivientes, sea que tenga traducción simultanea, o
que esto no sea posible como es el caso del capitulo 14:3
“Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.”
Acaso no es el milagro del “pentecostes”,pero ante el Trono y una vez mas ,ante los cuatro seres vivientes. Que lengua fue derramada sobre estas que solo la “Expansión” podía dar a entender, a los 144.000.
Todo asunto de aclaración
lingüística o en contra, se halla involucrada esta guardia de los cuatro seres
vivientes.
Isaías se queja de su hablar, ante
esto recibe de uno de los “serafines” para santificar su hablar.
Hechos 2:2-3
“Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.”
Juzgue Ud.
Con toda la evidencia expuesta ¿de dónde cree que
vino el estruendo y la repartición de lenguas sobre ellos? Sin duda que vino
desde la expansión donde está el Trono y los cuatro seres vivientes.
Allí es donde también el Señor Jesús fue a buscarlo
para los suyos, en su primera ascensión.
Juan 16:7
“Pero yo
os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el
Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.”
Pablo en su 1
carta a los corintios dice:
“Y
nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene
de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,” (2:12)
¡Sí! la evidencia nos muestra en donde
se produce la acción del Espíritu sobre la creación.
Es en esa plataforma, llamada por
Ezequiel “expansión”, donde se ha decidido tanto la creación, como su
salvación. Desde allí se determino la confusión de lenguas y también su
difusión en Pentecostés, y no solo una vez sino que en casa de Cornelio; y
cuando Pablo estuvo en Éfeso.
Es aquí donde el Señor Jesús es llevado
en su primera ascensión, para recibir todo poder y gloria (leer Dn. 7:13-14) y que se transmitirá a los 11 discípulos
en Mt. 28:18.
“Y Jesús
se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me ha sido dada en el
cielo y en la tierra.”
La Expansión en los cielos.
En esto tendremos de primera mano la descripción
de la “expansión” y el trono; donde se desarrollaron los actos de investiduras
de los poderes finales sobre la humanidad.
“Después de esto miré, y he aquí una puerta
abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando
conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de
estas.
Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he
aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.
Y el
aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina;
y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda.
Y
alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a
veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus
cabezas.
Y del
trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete
lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.
Y delante
del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y
alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.
El primer
ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el
tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila
volando.”
Esta es la descripción, vista sobre el lugar mismo, recordemos que Ezequiel lo hace cuando está a su altura.
El primer texto que Juan nos
interpreta es el verso 5.
“…las
cuales son los siete espíritus de Dios.”
Esta descripción de halla motivada, en
la lámpara continua del tabernáculo.
Números 8:2-3
“Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las
lámparas, las siete lámparas alumbrarán hacia adelante del candelero.”
(Leer Ex 25:31-40; 37:17-24)
Es más si revisamos la
construcción de la lámpara en Ex 25:34, la caña central del candelabro debía
tener cuatro copas en forma de flor de almendra, que sin duda representa a los
seres vivientes; y si nos fijamos esta lámpara no aparece en las visiones de
Ezequiel e Isaías; y cuando aparece en Apocalipsis, lo hace en el contexto de Dios
como el Creador.
Como dato anexo recordemos la
conversación entre el sirviente de Acab rey de Israel y el profeta Elías.
1Reyes 18:12
“Acontecerá que luego que yo me haya ido, el
Espíritu del Eterno te llevará adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las
nuevas a Acab, al no hallarte él, me matará; y tu siervo teme al Eterno desde
su juventud.
¿Cómo Abdías (el sirviente) sabia que el
Espíritu se podría llevar a Elías? Si esto era algo abstracto, cuando se lo
llevo definitivamente lo hace en un carro, visible a los ojos de muchos.
Sino analice el caso de Felipe el
diacono.
Hechos 8:39
“Cuando
subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le
vio más, y siguió gozoso su camino.
Pero Felipe se encontró en Azoto…”
Cuando el Señor Jesús (bendito
sea El) fue llevado por el Espíritu al desierto, al igual que Ezequiel cuando
fue llevado al campo para encontrarse con la Expansión, y recibir a su llamado.
(Ez.3:22-27)
No creo que el Mesías haya ido al
desierto para permanecer solo; El fue allí para recibir las órdenes de su
Padre.
Mateo 4:1
“Entonces
Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.”
El sub-Mesías es aun más elocuente y a
la vez controversial.
2Corintios
12:1
“Ciertamente
no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del
Señor.
Conozco a un hombre en Cristo, que hace
catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo
sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o
fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde
oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. (Leer 1Co 2:9) De tal hombre me gloriaré; pero
de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades.”
Si, Pablo, no nos puede transmitir lo
que oyó, ya que es en el tiempo de Juan que se nos entregara el mensaje final
en su revelación.
El hermano pablo, no puede explicar, si
su arrebatamiento es en el cuerpo o fuera de este, en palabras de definición
del mismo Apóstol.
1Corintios 15:44
“Se
siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay
cuerpo espiritual.”
El no sabe en cuál de ellos fue
arrebatado.
Una vez más el mensaje lo recibe en una
lengua que solo él puede entender, pero, que no puede interpretar para
comunicar.
“palabras
inefables que no le es dado al hombre expresar.”
La intervención de esta Expansión
durante el ministerio del Señor Jesús, es muy decidora.
Isaías 35:5
“Entonces
los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.
Entonces
el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas
serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.”
El cumplimiento de la profecía.
Marcos
7:32
“Y
le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima.”
La idea común que se tenía en todo
tiempo era la imposición de manos para la sanidad; sin embargo esta sanidad
pertenecía al rango de los proféticos.
Estas son las sanidades aperturistas, en
donde no solo se valida al Hijo, sino también al Padre.
Marcos 7:33
“Y
tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y
escupiendo, tocó su lengua;(torrentes en la soledad) y levantando los ojos al
cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto.”
Es que en pocas ocasiones leemos sobre el Santo
Mesías, levantando su mirada al cielo.
Es un indicativo de la importancia del evento, ya
que esta sanidad, esta la promesa de la presencia del Padre mismo.
Isaías 35:4
“Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.”
El Santo Mesías pone su mirada en el cielo; ¡sí! Hacia la Expansión donde se halla el Eterno, y en lengua aramea, abre los oídos de este, y su lengua es desatada, ya que su saliva había hecho lo suyo, en la boca del hombre.
Que tremendo, el saber que el Emanuel (Dios con
nosotros) se cumplía a cabalidad.
Consciente o no aquel hombre, la Expansión nunca
dejo de cumplir con sus actores (el Padre) al salvarnos.
¿Sabe Ud. Cual, es el actor, que hace su papel, de
espaldas al público?
El director de orquesta. Si así es, nuestro Dios
dirige a los suyos, de espaldas al mundo.
Y un día recibirá las alabanzas de los millones de
ángeles (nosotros) de frente. ¡Sí! ¡Lo creo!
Apocalipsis 5:11
“Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.”
¡Sí! El recibirá nuestra alabanza ¡Amén!

